17/3/17

Señorita María, la reivindicación de una mujer que nació en cuerpo de hombre

Un documental de Rubén Mendoza exalta la vida de una campesina colombiana marginada por su identidad
María Luisa Fuentes, protagonista de Señorita María, la falda de la montaña

La señorita María era un rumor. Usaba falda, tenía el pelo largo y se rasuraba la barba todas las mañanas. La señorita María cuando montaba en su caballo lo hacía sentada de lado, como dicen que lo hacen las damas. También se le veía caminando con animales por la carretera hacia Boavita, un pueblo en Boyacá. Rubén Mendoza (1980) había escuchado de ella desde que era niño y su papá lo llevaba a esas montañas frías en donde su abuela vivía. Siempre le causó curiosidad. Cuando la vio, muchos años después, frenó en seco su carro y le preguntó cualquier cosa. Quería detallarla. El rumor estaba ahí, llevando un par de vacas, vestida con una falda y un par de trenzas tejidas en su larga melena.
Después de una beca que lo mantuvo lejos de Colombia, Rubén regresó. Se reencontró con la señorita María y empezó la historia, que diez años después conmueve a quienes ya vieron el estreno del documental Señorita María, la falda de la montaña. En el Festival de Cine de Cartagena, en donde se presentó la semana pasada, Mendoza se llevó el premio a mejor director y María Luisa Fuentes supo qué era caminar sin recibir burlas y ser reconocida como una mujer, a pesar de que haber nacido en el cuerpo de un hombre.
No fue fácil derribar los muros que, sin querer, había levantado su apariencia en el pueblo conservador en el que nació (de allí son los Chulavitas, el primer grupo armado de derecha). “Después de unos meses de grabación se me escondió. Estuvo dos años negándose, evitando hablar con nosotros”, cuenta el director a ELPAÍS. María se ocultaba en la punta de la montaña y desde ahí veía cuando el equipo de producción llegaba, la buscaba, esperaba, se iba. Mendoza, a punta de mensajes, empezó a acercarse. Se volvieron amigos.  La relación trascendió a la de un director frente a un personaje. “Logré su confianza con sinceridad, con admiración genuina. Nunca la quise filmar para mostrar miseria. ¡Para eso me voy al Congreso!”, dice, directo como siempre. La historia de María Luisa va más allá de mostrar a una campesina transexual. Es un retrato de una fuerza descomunal y femenina, en palabras del director, que descubrió en ella la que podría ser una radiografía universal. En María hay soledad, dolor, pero también humor, ternura, luz. No fue de otra manera que el proyecto logró mantenerse por seis años. Fue una grabación larga y de mucha paciencia.
Rubén y su equipo se sentaron durante horas con calma en el patio de la casa de María; es decir, en la montaña, a esperar un eclipse, a que se asomara un arcoíris, a que se corriera una nube, a que saliera ese rayo de sol que terminó iluminando sus palabras cuando recordaba los dolores que había sufrido, las ausencias con las que había crecido o las veces que había dejado en manos de Dios el castigo para los que la ofendían. “La fuerza de María está en su alma, en su amor por los animales, en su fe”, dice Mendoza.
María Luisa tiene 45 años y está viva de milagro. Colombia es un país violento con el que piensa diferente o el que se sale de la norma. Su pueblo, conservador y católico, la apartó. Tuvo que marginarse y aferrarse a que ocurriera un milagro. Soñaba que tenía un hijo. “Un niño. ¡Ay, esa es alegría para mí!”, exclama con naturalidad. Pudo ser lo que quiso. En medio de su soledad encontró la fuerza para no quebrarse, para ser digna y valiente en un país en donde ser mujer y campesina es de por sí motivo de exclusión.
Mendoza se mantiene en un cine documental que logra un retrato que supera un simple personaje. Pone frente a la pantalla a personas de intensa humanidad y a través de ellas muestra qué tan cruel puede ser el mundo, pero sobre todo en dónde está la fuerza para no dejarse caer. “María empieza a entender el sentido de la dignidad. Es una persona que estaba convencida de que tenía que avergonzarse por ser lo que sentía, pero que descubre que su historia es valiosa, que su vida importa, que la quieren escuchar”. Y abrazarla. Como si con el contacto se pudiera contagiar algo de la fortaleza de la que está hecha María.
“Mi Dios hizo de todo: feos y bonitos, pero para Él todo es bonito. Para mi Dios somos iguales. Esa es la belleza”, dice ella. Cuando sonríe, casi siempre que habla de Dios, se le forman dos hoyuelos en las mejillas.

17/2/17

El cine brasileño protesta en la Berlinale “contra el gobierno ilegítimo”

 Marcelo Gomes, que concursa con Joaquim, presenta una manifiesto firmado por doce directores compatriotas que avisa de la "grave crisis democrática"
Desde la izquierda, los actores Julio Machado, Isabel Zuaa y Welket Bungue, con el director Marcelo Gomes (en el centro), en el estreno de gala en la Berlinale de 'Joaquim'.  EFE/elpais.com

Desde hace un año, los principales representantes del cine brasileño aprovechan cualquier encuentro internacional para protestar contra la situación política en su país. Esta vez ha sido la Berlinale, y los indignados, el equipo técnico y artístico de Joaquim. "Brasil está viviendo una grave crisis democrática", apuntó Marcelo Gomes, en la rueda de prensa. Además de presentar su película, dejó en la capital alemana un manifiesto firmado por doce cineastas compatriotas alertando sobre esa situación y sus efectos sobre el sector. En su país se ha instalado "desde hace casi un año un gobierno ilegítimo", sostiene el texto, que apela a la solidaridad de la comunidad internacional ante esa situación.
Gomes recalcó que la historia que cuenta en pantalla, la de Joaquim José da Silva Xavier, más conocido como Tiradentes, uno de los héroes de la independencia brasileña, dibuja las raíces de los desequilibrios de su país en la actualidad, "los males del presente". "Las estructuras de poder del Brasil colonizado se mantienen en el Brasil actual", aseguró. "La explotación y la crueldad del hombre blanco sobre el negro, la expoliación de la riqueza que se practicó en el siglo XVIII enraizó en esta sociedad y se perpetúa ahora en forma de corrupción". El director subrayó: "A Tiradentes se le ve aún como un Dios, pero en la lucha de entonces no había dioses ni héroes. Él tampoco pretendió serlo". Joaquim se centra en los años en que Tirandetes no pasó de alférez en el ejército portugués en Brasil: no ascendía porque no había nacido en la metrópoli. Y en esa época de penuria (1781-1787) el dentista, soldado y minero fue cambiando hasta encenderse en él el espíritu revolucionario.
El pasado mes de mayo en Cannes, el equipo de Aquarius, encabezado por su director, Kleber Mendonça Filho, mostró carteles en la alfombra roja contra "el golpe de estado en Brasil" y calificando al gobierno de Michel Temer de "ilegal". En diciembre, en Ciudad de México, durante los premios Fénix, Kleber Mendonça Filho, a quien se había eliminado de la carrera de los Oscar, volvió a incidir en la "triste" situación que vivía su país, y esta vez le acompañaba en sus comentarios Wagner Moura, el protagonista de Narcos.

10/2/17

Las cuatro diferencias fundamentales que hay entre el sexo en las películas y en la realidad

El séptimo arte es una máquina de generar tópicos, en cuanto al sexo y las relaciones se refiere
El sexo se vuelve más explicito en el séptimo arte./lavanguardia.com

Cada vez es más habitual que el cine aborde el sexo sin tapujos, atrás quedaron las décadas en las que las relaciones sexuales se trataban con reservas o “medias tintas”. Tanto es así, que películas recientes y proyectadas en cines comerciales como Nymphomaniac (Lars von Trier, 2013) o Love (Gaspar Noé, 2015) tienen escenas tan explícitas que para algunos llega incluso a rozar el género pornográfico.
Sin embargo, otros proyectos suelen mostrar escenas que intentan reflejar la cotidianidad en la vida sexual. El problema es que no siempre lo consiguen, de manera que generan estereotipos o situaciones irreales que a veces crean sobre el espectador falsas expectativas o frustraciones.
1. Nunca hay preliminares
En una inmensa mayoría de películas funciona el conocido “aquí te pillo, aquí te mato”. Los protagonistas son arrastrados por un arranque de pasión tan excitante que no les hace falta ningún tipo de preliminar, pueden saltarse esta fase e ir directos a la penetración. A pesar de que todos sabemos lo importantes que pueden ser los juegos previos en cuestiones tales como la lubricación o excitación.
“Es cierto que en el cine casi siempre prima más el sexo rápido, intenso, pasional y sin preámbulos. Algo que no es lo más frecuente o habitual. Además, siempre se refleja la supremacía del coito como la mejor actividad sexual y esto refuerza muchos de los mitos actuales. A veces se da espacio al sexo oral o se intuye, pero el coito sigue siendo el rey”, afirma Francisca Molero, directora del Instituto Iberoamericano de Sexología y codirectora del Institut de Sexología de Barcelona.
Se retrata muy poco las situaciones cotidianas de la gente que afectan al sexo”
FRANCISCA MOLERO
Directora del Instituto Iberoamericano de Sexología y codirectora del Institut de Sexología de Barcelona
2. Nadie va nunca al baño o usa un preservativo
Si somos realistas, el sexo puede ser una actividad sudorosa e incluso te pueda pasar que necesites ir al baño nada más terminar. Pero en el sétimo arte, pocas veces se le escurre a alguien una gota de sudor o tiene que “salir pitando a la toilette”. Menos mal que hay excepciones como la de Jack y Rose en Titanic, que el vaho que generaron nos dio la famosa escena de la mano.
También es un misterio cómo controlan la natalidad o las enfermedades venéreas en muchas películas. Es casi insólito ver al protagonista en medio del frenesí del deseo decir: “Espera, voy a ponerme un preservativo”. Suponemos que utilizan otros medios anticonceptivos que no vemos.
“Se retrata muy poco las situaciones cotidianas de la gente que afectan al sexo. En el cine este tipo de problemas quedan en un segundo plano. El asunto es que muchas historias giran siempre en torno a una situación especial y no a lo corriente, lo cual también se extrapola al sexo”, asegura la experta sexóloga.
3. La desnudez y el orgasmo simultáneo
Puede que sea porque en el contrato del actor no esté estipulada ninguna cláusula de desnudo o bien por la calificación de la película, el caso es que la desnudez a veces se trata de forma antinatural: desde tener sexo con ropa interior -como con sujetador- o la típica sábana puesta estratégicamente para que no se vea un ápice. Aún así, está claro que el desnudo femenino siempre se ha exhibido mucho más y ha estado mejor visto que el masculino (a pesar de ejemplos recientes como el de Michael Fassbender en Shame).
En el cine casi siempre prima más el sexo rápido, intenso, pasional y sin preámbulos”
FRANCISCA MOLERO
Directora del Instituto Iberoamericano de Sexología y codirectora del Institut de Sexología de Barcelona
Otro de los grandes enigmas es cómo son capaces siempre de alcanzar el clímax al unísono. “Constantemente, parece que los cuerpos se conocen y se acoplan perfectamente a la primera. Se sigue magnificando y buscando el orgasmo simultáneo, cuando realmente es muy difícil. A esto solo se puede llegar cuando las personas se conocen mucho, en una primera cita es imposible”, sentencia Molero.
4. No existen problemas de erección
No hay nervios, ni miedo al fracaso. En las películas las primeras citas siempre salen a pedir de boca, el primer encuentro sexual es espectacular: no hay lugar para “gatillazos” ni situaciones aparatosas. Tiran todo lo que hay sobre la mesa, incluso el portátil, para dar rienda suelta a la pasión o él tiene tal fuerza hercúlea que es capaz de sujetarla a pulso.
“Pocas veces aparecen problemas de erección o lo que ocurre en las primeras experiencias sexuales con una persona, que casi nunca es un diez. En general, se suelen dar inseguridades por quedar bien o miedo al fracaso” indica la sexóloga.
A pesar de estos clichés, la experta considera que “cada vez el cine se está acercando más a lo que es el sexo real, en especial el costumbrista”. Y también resalta una característica positiva del celuloide a la que, según ella, en la vida real no se le da tanta importancia: “Hay algo bonito en el cine y que se está perdiendo en el día a día y son los besos. Muchas parejas que llevan tiempo o que tienen problemas casi no se besan. En las películas reivindican el beso como entidad propia, algo que me parece positivo”, concluye la experta.
Constantemente, parece que los cuerpos se conocen y se acoplan perfectamente a la primera”

27/1/17

A los 84 años, murió Ettore Scola


El director de Feos, sucios y malos permanecía internado en un policlínico de Roma debido a complicaciones en su estado de salud
Scola murió en un policlínico de Roma, a los 84 años./lanacion.com.ar

Etore Scola , director de clásicos como Feos, sucios y malos y Nos habíamos amado tanto, murió en Roma, a los 84 años. Así lo confirmó la prensa italiana, además de precisar que el cineasta se encontraba internado, en estado de coma, desde el pasado domingo.

Scola había nacido el 10 de mayo de 1931 en Trevico, al sur de Italia. Primero se abocó a estudiar Derecho, pero luego se dedicó de lleno a su gran pasión por el séptimo arte. Su opera prima, Se permettete parliamo di donne, se estrenó en 1964, y con el tiempo de convirtió en uno de los máximos exponentes de la " commedia all'italiana". Marcello Mastroianni, Vittorio Gassman, Sophia Loren y Monica Vitti fueron algunos de los actores que trabajaron bajo sus órdenes.

13/1/17

2017, un año de películas replicantes

 Las nuevas versiones, secuelas y derivaciones de filmes de éxito coparán las carteleras 

 También presenta su morbo Alien: covenant, en la que Ridley Scott nos trae una precuela de su inicial Alien, el octavo pasajero que a su vez es la segunda parte de Prometeus, igualmente suya./lavanguardia.com

 Harrison Ford vuelve a ser Rick Deckard en  Blade Runner 2049, con Ryan Gosling como agente K 
Vuelve Trainspotting 2. Los heroinómanos liderados por Mark Renton (Ewan McGregor) se reencuentran en torno ... al porno./lavanguardia.com 

Versiones, secuelas, nuevas entregas y productos derivados de títulos triunfadores ocuparán buena parte de las carteleras en el 2017 . Las fórmulas de franquicia y serie cinematográfica, los remake y spin-off o extensiones de un proyecto de éxito funcionan comercialmente y cada año se nota más. Lo cual no quitará para que el público disfrute de películas frescas de todos los géneros: la oferta es enorme.

Batallas siderales
Después de la más que apreciable Arrival, Denis Villeneuve estrena en octubre Blade runner 2049. A los 34 del bombazo del original, Harrison Ford vuelve a ser Rick Deckard, veterano cazador de replicantes, en esta ocasión junto a Ryan Gosling como agente K. Es una de las películas que más expectación despiertan. Dentro del género de ciencia ficción sideral, no menos esperada es el octavo episodio de Star Wars, donde ya es sabido que la recién fallecida Carrie Fisher recobra relevancia en su rol de general Leia Organa. También presenta su morbo Alien: covenant, en la que Ridley Scott nos trae una precuela de su inicial Alien, el octavo pasajero que a su vez es la segunda parte de Prometeus, igualmente suya.
Los superpoderes de Marvel
Los estudios Marvel copan la producción de filmes de superhéroes con una oferta potente aunque irregular. Sobresale a priori Guardianes de la galaxia. Vol. 2, cuya primera parte fue uno de los bombazos del 2014. En las hilarantes aventuras protagonizada por el grupo de antiguos presos y héroes dedicados a proteger la galaxia estará de nuevo Chris Pratt pero ahora se sumarán a él Kurt Russell y Sylvester Stallone. El hombre araña volverá a subirse por las paredes, sobre la piel del veinteañero Tom Holland (Lo imposible), en Spider-Man: homecoming, mientras que al dios nórdico del trueno podremos verlo en una tercera ocasión en Thor 3: Ragnarok; igual que a Hugh Jackman como Lobezno en Logan. Además, y en competencia con la factoría Marvel sale Wonder woman, de DC Comics, dirigida por Patty Jenkins.
Animación y fantasía
Sobre la base de otro cómic y con vocación irreverente descolla el filme de animación Batman: la lego película. Y también es animada, pero sólo en parte, La bella y la bestia según Bill Condon (Crepúsculo). Pero más llamativa es Emoji: La película, y pueden ser asimismo refrescantes la francesa La tortuga roja; Ferdinand, del director de Rio, y Coco, que parte de la celebración mexicana del Día de los Muertos.
Dos de guerra
Christopher Nolan, director de Memento, apuesta por el cine bélico al rescatar para la pantalla, en Dunkerque, la histórica evacuación en la que un grupo de barcos civiles ayudaron a salvar las vidas de más de 300.000 soldados de las fuerzas aliadas ante el avance de los nazis en las costas francesas. Otro que se va a la guerra es Brad Pitt, de la mano del australiano David Michôd, en War machine, una sátira basada en el libro del periodista Michael Hastings sobre los actos y las actitudes del general McChrys-tal en Afganistán.
Del drama a la comedia
Con la mejor carta de presentación, la del premiado Michael Haneke, llega al cine el drama Happy end, relacionado con la tragedia de los refugiados en Europa. Entre el drama y la comedia se presentan otras dos propuestas prometedoras. Una es Manchester frente al mar, de Kennneth Lonegan y donde Casey Affleck interpreta a un fontanero de Boston que regresa a su pueblo natal para hacerse cargo del hijo adolescente de su hermano recién fallecido. Y, de nuevo con relaciones familiares de por medio, la alemana Toni Erdmann, donde.un padre hace lo indecible para que su hija emigrada recupere el sentido del humor y aprenda a dejarse llevar.
Inclasificable ‘Trainspotting 2’
Bajo las iniciales T2 y veinte años después del filme inicial, los heroinómanos de los suburbios de Edimburgo liderados por Mark Renton (Ewan McGregor) se reencuentran alrededor de una nueva oportunidad de negocio: vídeos porno grabados en las trastiendas de los pubs con los clientes de cada local como actores principales.
Vidas ejemplares, reales o no
Las biografías reales y ficticias tienen una gran cuota en el 2017. En Loving, Jeff Nichols nos contará la historia de la pareja a la que se debe el fin de la prohibición de los matrimonios interraciales en Virginia. A través de Natalie Portman, el chileno Pablo Larraín retrata a Jaqueline Kennedy en los días siguientes al asesinato de su marido. Con Molly’s Game, el creador de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca, Aaron Sorkin, se estrena para llevar al cine las memorias de Molly Bloom, esquiadora que no llegó a la Olimpiada pero se convirtió en millonaria a los 20 años jugando al póker, con lo que se echó encima al FBI. En Battle of the sexes, Jonathan Dayton y Valerie Faris (Pequeña Miss Sunshine) relatan el célebre partido de tenis que enfrentó a Billy Jean King con el jugador retirado Bobby Riggs, que había dicho que una mujer nunca ganaría a un hombre en la cancha. Silencio, de Martin Scorsese narra las peripecias de dos jesuitas portugueses que afrontan a una persecución violenta cuando van a Japón en busca de su mentor.Y Barry Jenkins aspira a llegar a la cima del cine con la ambiciosa, multipremiada e interesante Moonlight, donde desgrana la vida de un afroamericano que combate sus problemas familiares, de identidad sexual y respecto a las expectativas raciales en torno suyo. Por último, la brasileña Doña Clara no dejará indiferente al público con la lucha de una jubilada que se niega a vender su piso a una promotora.
De amor y de música
Emma Stone y Ryan Gosling protagonizan La, La, Land, musical llamado a conquistar a millones de espectadores con el romance entre una aspirante actriz y un pianista que resiste a dejar morir el jazz.

18/11/16

El espíritu femenino de Colombia se encierra en un pueblo

La cineasta Catalina Mesa rinde tributo a la memoria de su tía y de las costumbres femeninas de Antioquia en Jericó. El infinito vuelo de los días

Un momento del filme colombiano, Jericó. El infinito vuelo de los días, de la directora colombiana, Catalina Mesa./elpais.com

Las mujeres antioqueñas son tan creyentes que hasta opositan para monjas. Son románticas. Son madres de desaparecidos por el conflicto colombiano. Son rumberas: les gusta el baile, la música y el aguardiente. Son trabajadoras y también amas de casa. Las mujeres de esta región de Colombia no son solo Judy Moncada, la narcotraficante sin escrúpulos de la serie Narcos. Todas ellas y sus costumbres aparecen en Jericó. El infinito vuelo de los días, la película con la que Catalina Mesa pretendía hacer un tributo a su tía abuela Ruth y terminó retratando el alma femenina del localidad que se conoce como la Atenas del suroccidente colombiano por su vitalidad cultural.
Mesa se estrena en la dirección de un largo y en el cine de su país con la ayuda de ocho vecinas de Jericó, de distintas generaciones, pero con una misma manera de entender la vida. “Quise ir a encontrarme con las mujeres que como mi tía viven con tanto carisma y gracia el espíritu femenino de nuestra cultura antioqueña”, explica, “una pequeña expresión del patrimonio inmaterial de Colombia”. Para contar su historia, les puso la cámara delante y ellas comenzaron a hablar. En apariencia es un documental, pero la naturalidad con la que los personajes hablan de sus amoríos, su relación con Dios, sus deseos de estudiar, sus viajes y sus fracasos terminan por tintar la película con los mismos colores que los de una ficción.

Hasta el pueblo de su familia –Mesa nació en Medellín y reside en París desde hace 15 años- llegó, a mediados de octubre (casi un mes antes de que la película se estrene en las salas de Colombia el 17 de noviembre) con una comitiva de periodistas y amigos, y un gran apoyo económico de varias marcas. Aunque en Jericó están acostumbrados a las visitas, al ser uno de las localidades más turísticas de Colombia: de allí es la primera santa del país, la madre Laura, cuentan con 76 escritores –de una población de unas 12.000 personas-, y su arquitectura de colores llama la atención en la región; el día del estreno, cuentan, no quedaba hueco en las peluquerías del pueblo. No todos los viernes, ocho vecinas desfilan como estrellas de Hollywood en el teatro.
“Catalina es una eficaz directora, activa y nos orienta con alegría bondad y mucho entusiasmo”, decía la maestra del filme tras el estreno, años después de jubilarse, mantiene el mismo tono pedagógico. A su lado, seis de las ocho protagonistas –la más mayor, supera la centena, decidió quedarse en casa- recibían el cariño de Mesa y el aplauso del público, sus vecinos. Momentos antes, los asistentes habían llorado con ellas, habían cantado los boleros que a ellas les gustan y, sobre todo, se habían reído con sus anécdotas. Como la de la protagonista que decidió llamar a una de sus vacas La mafiosa, por sus maneras de divas. O el día que una de ellas decidió entrar en un convento después de que la familia de su novio gringo le negara el matrimonio por “ser muy negra”. O ese otro momento en que otra de ellas también intentó ponerse los hábitos pero se lo prohibieron por la revolución que podía montar. Hubo también momentos de complicidad, con la señora que tras estudiar en Estados Unidos recorrió el mundo y la que lo más cerca que había estado de una escuela fue el día que fue a tirarle piedras. Difícil escapar de Macondo en cualquier esquina del territorio colombiano.

30/9/16

La Cuba decadente y sensual de Padura

Juana Acosta protagoniza, junto a Jorge Perugorría, Vientos de La Habana, el nuevo filme de Félix Viscarret que se estrenará este viernes

Jorge Perugorría y Juana Acosta en 'Vientos de La Habana./elmundo.es

Las horas de Juana Acosta no están contadas. Cada minuto en su carrera profesional es oro, no por el dinero sino por lo preciado de su tiempo. Es de esas actrices que estén donde estén se hacen notar, y no tanto por su belleza, sino por su presencia. Así lo demostró la pasada semana en Zinemaldia cuando se produjo el preestreno mundial de Vientos de La Habana, dirigida Félix Viscarret y basada en Vientos de cuaresma, del cubano Leonardo Padura. Una película que se estrenará el próximo 30 de septiembre y que cuenta historias policíacas en mitad de la belleza decadente y sensual de La Habana.
Esta producción de Tornasol Films es un proyecto que combina la versión cinematográfica con la televisiva de las cuatro exitosas novelas de Leonardo Padura. La actriz, que hasta entonces no había tenido la oportunidad de trabajar con el escritor, le conoció en el Festival de San Sebastián: "Me pareció un hombre súper inteligente y dio la sensación de que estaba muy satisfecho con el resultado", explica. Uno de los motivos que lo avalan fueron las vocaciones frustradas que los une y que tanto interesaron a Acosta: Conde (Jorge Perugorría) es un policía, cuya real vocación es la escritura; y Karina (Juana Acosta), es ingeniera, pero ama la música, heredada de su padre que desde pequeñita la llevaba a escuchar los grandes del jazz en los bares de La Habana. "Es precisamente la parte de sus almas", explica, "la que se conecta. Y cuando lo hace explota con muchísimo fuego".
El objetivo de Felix Viscarret, comenta, no era retratar a la Cuba actual, de la que destaca su continuo desarrollo y avance, sino el de un país anclado, en el que no existen ni tablets, ni ordenadores, ni teléfonos móviles. "De todas maneras, tú vas a La Habana y es una ciudad que está detenida en el tiempo. Pero ese es uno de los grandes encantos de la ciudad", explica destacando la labor del director a la hora de retratar la atmósfera que se vive en el país: "Creo que por muchos momentos sientes ese calor, esa humedad y te dan ganas de salirte de la película y comprarte un billete a La Habana".
La colombiana ya trabajó hace más de una década en un corto con Viscarret y volvió a coincidir con él en la serie Hispania, un encuentro que sirvió para poner en marcha esta colaboración y que ha sido uno de los mayores retos de la actriz porque tenía que usar acento cubano, tocar el saxofón y aprender a conducir un Chevrolet de los años 50. Sin embargo, hubo un momento que le tenía especialmente preocupada de la grabación: cuando Karina le toca a Conde una canción de jazz desnuda y acompañada únicamente por un saxofón. "Cuando fui a ver la película tenía un poco de pavor, pero está muy justificado porque la relación de Karina y Conde es muy carnal", explica mientras recuerda a su personaje como uno de esos que tiene la necesidad de conectar con su mujer salvaje y volver a sentirse deseada y viva. "No por ello no es difícil hacerlo. Siempre es un poco incómodo porque hay mucha gente en el set, pero eso también te ayuda a controlarte porque es una escena muy íntima. Yo me relajé mucho porque sabía que la película la estaban cuidando hasta el último detalle", dice.
De estas escenas destaca, ante todo, la tranquilidad que Perugorría le transmitió a la hora de rodarlas. "Jorge, es uno de los actores que más admiro en Latinoamérica y desde Fresa y chocolate me dejó fascinada. Es un actor muy generoso y comunica una verdad aplastante". Para Acosta, ya desde los ensayos y las primeras lecturas, el actor generaba un ambiente de profesionalidad, pero al mismo tiempo de confianza: "Pocos días antes de iniciar el rodaje, él y su familia me llevaron a escuchar a uno de los mejores saxofonistas cubanos para que me inspirara. Me han acogido y me han cuidado mucho. Ha sido un trabajo mano a mano".
La actriz Juana Acosta.(Félix Vicente.
Ese trato tan directo con la gente le ha servido a la actriz para darse de bruces con una sociedad, de la que destaca su buen momento ya que "está cambiando muchísimo" y aunque ese proceso sea lento hay muchos intereses por parte de la población cubana para que el país acabe por despegar en el plano internacional: "Es curioso como muchos artistas internacionales, como Madonna o The Rolling Stones, están yendo a Cuba en los últimos meses pero, comentándolo con Jorge, echo de menos que los artistas europeos que siempre fueron, no hayan regresado". Así, hace un llamamiento para que la situación cambie y el país puede seguir adelante, aunque reconoce sentir algo de contracción al pensar que es importante que esos cambios se produzcan aun cuando estos generen miedos, los mismos que se vienen dando en si país de origen.
"El proceso de paz en Colombia está siendo muy lento. La posible firma de un histórico acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC es el primer paso de muchos que tenemos que dar", explica sobre un procedimiento del que aún queda votar un plebiscito el próximo 2 de octubre a favor o en contra del proceso de paz. La actriz ha vivido de cerca el conflicto cuando uno de sus hermanos estuvo secuestrado por la guerrilla durante seis meses, una víctima más entre los ocho millones que existen en el país. "Hay gente", concluye, "que está por el no y gente que está por el sí. Yo estoy por el sí, y en campaña porque creo que nos merecemos después de 52 años de guerra que ha azotado a mi país. Por nuestros hijos y por las próximas generaciones creo que es fundamental, creo que nunca se había llegado tan cerca a un acuerdo como el que está consiguiendo ahora el presidente Santos. He aprendido a perdonar y creo que tenemos que apostar por el sí".