13/1/17

2017, un año de películas replicantes

 Las nuevas versiones, secuelas y derivaciones de filmes de éxito coparán las carteleras 

 También presenta su morbo Alien: covenant, en la que Ridley Scott nos trae una precuela de su inicial Alien, el octavo pasajero que a su vez es la segunda parte de Prometeus, igualmente suya./lavanguardia.com

 Harrison Ford vuelve a ser Rick Deckard en  Blade Runner 2049, con Ryan Gosling como agente K 
Vuelve Trainspotting 2. Los heroinómanos liderados por Mark Renton (Ewan McGregor) se reencuentran en torno ... al porno./lavanguardia.com 

Versiones, secuelas, nuevas entregas y productos derivados de títulos triunfadores ocuparán buena parte de las carteleras en el 2017 . Las fórmulas de franquicia y serie cinematográfica, los remake y spin-off o extensiones de un proyecto de éxito funcionan comercialmente y cada año se nota más. Lo cual no quitará para que el público disfrute de películas frescas de todos los géneros: la oferta es enorme.

Batallas siderales
Después de la más que apreciable Arrival, Denis Villeneuve estrena en octubre Blade runner 2049. A los 34 del bombazo del original, Harrison Ford vuelve a ser Rick Deckard, veterano cazador de replicantes, en esta ocasión junto a Ryan Gosling como agente K. Es una de las películas que más expectación despiertan. Dentro del género de ciencia ficción sideral, no menos esperada es el octavo episodio de Star Wars, donde ya es sabido que la recién fallecida Carrie Fisher recobra relevancia en su rol de general Leia Organa. También presenta su morbo Alien: covenant, en la que Ridley Scott nos trae una precuela de su inicial Alien, el octavo pasajero que a su vez es la segunda parte de Prometeus, igualmente suya.
Los superpoderes de Marvel
Los estudios Marvel copan la producción de filmes de superhéroes con una oferta potente aunque irregular. Sobresale a priori Guardianes de la galaxia. Vol. 2, cuya primera parte fue uno de los bombazos del 2014. En las hilarantes aventuras protagonizada por el grupo de antiguos presos y héroes dedicados a proteger la galaxia estará de nuevo Chris Pratt pero ahora se sumarán a él Kurt Russell y Sylvester Stallone. El hombre araña volverá a subirse por las paredes, sobre la piel del veinteañero Tom Holland (Lo imposible), en Spider-Man: homecoming, mientras que al dios nórdico del trueno podremos verlo en una tercera ocasión en Thor 3: Ragnarok; igual que a Hugh Jackman como Lobezno en Logan. Además, y en competencia con la factoría Marvel sale Wonder woman, de DC Comics, dirigida por Patty Jenkins.
Animación y fantasía
Sobre la base de otro cómic y con vocación irreverente descolla el filme de animación Batman: la lego película. Y también es animada, pero sólo en parte, La bella y la bestia según Bill Condon (Crepúsculo). Pero más llamativa es Emoji: La película, y pueden ser asimismo refrescantes la francesa La tortuga roja; Ferdinand, del director de Rio, y Coco, que parte de la celebración mexicana del Día de los Muertos.
Dos de guerra
Christopher Nolan, director de Memento, apuesta por el cine bélico al rescatar para la pantalla, en Dunkerque, la histórica evacuación en la que un grupo de barcos civiles ayudaron a salvar las vidas de más de 300.000 soldados de las fuerzas aliadas ante el avance de los nazis en las costas francesas. Otro que se va a la guerra es Brad Pitt, de la mano del australiano David Michôd, en War machine, una sátira basada en el libro del periodista Michael Hastings sobre los actos y las actitudes del general McChrys-tal en Afganistán.
Del drama a la comedia
Con la mejor carta de presentación, la del premiado Michael Haneke, llega al cine el drama Happy end, relacionado con la tragedia de los refugiados en Europa. Entre el drama y la comedia se presentan otras dos propuestas prometedoras. Una es Manchester frente al mar, de Kennneth Lonegan y donde Casey Affleck interpreta a un fontanero de Boston que regresa a su pueblo natal para hacerse cargo del hijo adolescente de su hermano recién fallecido. Y, de nuevo con relaciones familiares de por medio, la alemana Toni Erdmann, donde.un padre hace lo indecible para que su hija emigrada recupere el sentido del humor y aprenda a dejarse llevar.
Inclasificable ‘Trainspotting 2’
Bajo las iniciales T2 y veinte años después del filme inicial, los heroinómanos de los suburbios de Edimburgo liderados por Mark Renton (Ewan McGregor) se reencuentran alrededor de una nueva oportunidad de negocio: vídeos porno grabados en las trastiendas de los pubs con los clientes de cada local como actores principales.
Vidas ejemplares, reales o no
Las biografías reales y ficticias tienen una gran cuota en el 2017. En Loving, Jeff Nichols nos contará la historia de la pareja a la que se debe el fin de la prohibición de los matrimonios interraciales en Virginia. A través de Natalie Portman, el chileno Pablo Larraín retrata a Jaqueline Kennedy en los días siguientes al asesinato de su marido. Con Molly’s Game, el creador de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca, Aaron Sorkin, se estrena para llevar al cine las memorias de Molly Bloom, esquiadora que no llegó a la Olimpiada pero se convirtió en millonaria a los 20 años jugando al póker, con lo que se echó encima al FBI. En Battle of the sexes, Jonathan Dayton y Valerie Faris (Pequeña Miss Sunshine) relatan el célebre partido de tenis que enfrentó a Billy Jean King con el jugador retirado Bobby Riggs, que había dicho que una mujer nunca ganaría a un hombre en la cancha. Silencio, de Martin Scorsese narra las peripecias de dos jesuitas portugueses que afrontan a una persecución violenta cuando van a Japón en busca de su mentor.Y Barry Jenkins aspira a llegar a la cima del cine con la ambiciosa, multipremiada e interesante Moonlight, donde desgrana la vida de un afroamericano que combate sus problemas familiares, de identidad sexual y respecto a las expectativas raciales en torno suyo. Por último, la brasileña Doña Clara no dejará indiferente al público con la lucha de una jubilada que se niega a vender su piso a una promotora.
De amor y de música
Emma Stone y Ryan Gosling protagonizan La, La, Land, musical llamado a conquistar a millones de espectadores con el romance entre una aspirante actriz y un pianista que resiste a dejar morir el jazz.

18/11/16

El espíritu femenino de Colombia se encierra en un pueblo

La cineasta Catalina Mesa rinde tributo a la memoria de su tía y de las costumbres femeninas de Antioquia en Jericó. El infinito vuelo de los días

Un momento del filme colombiano, Jericó. El infinito vuelo de los días, de la directora colombiana, Catalina Mesa./elpais.com

Las mujeres antioqueñas son tan creyentes que hasta opositan para monjas. Son románticas. Son madres de desaparecidos por el conflicto colombiano. Son rumberas: les gusta el baile, la música y el aguardiente. Son trabajadoras y también amas de casa. Las mujeres de esta región de Colombia no son solo Judy Moncada, la narcotraficante sin escrúpulos de la serie Narcos. Todas ellas y sus costumbres aparecen en Jericó. El infinito vuelo de los días, la película con la que Catalina Mesa pretendía hacer un tributo a su tía abuela Ruth y terminó retratando el alma femenina del localidad que se conoce como la Atenas del suroccidente colombiano por su vitalidad cultural.
Mesa se estrena en la dirección de un largo y en el cine de su país con la ayuda de ocho vecinas de Jericó, de distintas generaciones, pero con una misma manera de entender la vida. “Quise ir a encontrarme con las mujeres que como mi tía viven con tanto carisma y gracia el espíritu femenino de nuestra cultura antioqueña”, explica, “una pequeña expresión del patrimonio inmaterial de Colombia”. Para contar su historia, les puso la cámara delante y ellas comenzaron a hablar. En apariencia es un documental, pero la naturalidad con la que los personajes hablan de sus amoríos, su relación con Dios, sus deseos de estudiar, sus viajes y sus fracasos terminan por tintar la película con los mismos colores que los de una ficción.

Hasta el pueblo de su familia –Mesa nació en Medellín y reside en París desde hace 15 años- llegó, a mediados de octubre (casi un mes antes de que la película se estrene en las salas de Colombia el 17 de noviembre) con una comitiva de periodistas y amigos, y un gran apoyo económico de varias marcas. Aunque en Jericó están acostumbrados a las visitas, al ser uno de las localidades más turísticas de Colombia: de allí es la primera santa del país, la madre Laura, cuentan con 76 escritores –de una población de unas 12.000 personas-, y su arquitectura de colores llama la atención en la región; el día del estreno, cuentan, no quedaba hueco en las peluquerías del pueblo. No todos los viernes, ocho vecinas desfilan como estrellas de Hollywood en el teatro.
“Catalina es una eficaz directora, activa y nos orienta con alegría bondad y mucho entusiasmo”, decía la maestra del filme tras el estreno, años después de jubilarse, mantiene el mismo tono pedagógico. A su lado, seis de las ocho protagonistas –la más mayor, supera la centena, decidió quedarse en casa- recibían el cariño de Mesa y el aplauso del público, sus vecinos. Momentos antes, los asistentes habían llorado con ellas, habían cantado los boleros que a ellas les gustan y, sobre todo, se habían reído con sus anécdotas. Como la de la protagonista que decidió llamar a una de sus vacas La mafiosa, por sus maneras de divas. O el día que una de ellas decidió entrar en un convento después de que la familia de su novio gringo le negara el matrimonio por “ser muy negra”. O ese otro momento en que otra de ellas también intentó ponerse los hábitos pero se lo prohibieron por la revolución que podía montar. Hubo también momentos de complicidad, con la señora que tras estudiar en Estados Unidos recorrió el mundo y la que lo más cerca que había estado de una escuela fue el día que fue a tirarle piedras. Difícil escapar de Macondo en cualquier esquina del territorio colombiano.

30/9/16

La Cuba decadente y sensual de Padura

Juana Acosta protagoniza, junto a Jorge Perugorría, Vientos de La Habana, el nuevo filme de Félix Viscarret que se estrenará este viernes

Jorge Perugorría y Juana Acosta en 'Vientos de La Habana./elmundo.es

Las horas de Juana Acosta no están contadas. Cada minuto en su carrera profesional es oro, no por el dinero sino por lo preciado de su tiempo. Es de esas actrices que estén donde estén se hacen notar, y no tanto por su belleza, sino por su presencia. Así lo demostró la pasada semana en Zinemaldia cuando se produjo el preestreno mundial de Vientos de La Habana, dirigida Félix Viscarret y basada en Vientos de cuaresma, del cubano Leonardo Padura. Una película que se estrenará el próximo 30 de septiembre y que cuenta historias policíacas en mitad de la belleza decadente y sensual de La Habana.
Esta producción de Tornasol Films es un proyecto que combina la versión cinematográfica con la televisiva de las cuatro exitosas novelas de Leonardo Padura. La actriz, que hasta entonces no había tenido la oportunidad de trabajar con el escritor, le conoció en el Festival de San Sebastián: "Me pareció un hombre súper inteligente y dio la sensación de que estaba muy satisfecho con el resultado", explica. Uno de los motivos que lo avalan fueron las vocaciones frustradas que los une y que tanto interesaron a Acosta: Conde (Jorge Perugorría) es un policía, cuya real vocación es la escritura; y Karina (Juana Acosta), es ingeniera, pero ama la música, heredada de su padre que desde pequeñita la llevaba a escuchar los grandes del jazz en los bares de La Habana. "Es precisamente la parte de sus almas", explica, "la que se conecta. Y cuando lo hace explota con muchísimo fuego".
El objetivo de Felix Viscarret, comenta, no era retratar a la Cuba actual, de la que destaca su continuo desarrollo y avance, sino el de un país anclado, en el que no existen ni tablets, ni ordenadores, ni teléfonos móviles. "De todas maneras, tú vas a La Habana y es una ciudad que está detenida en el tiempo. Pero ese es uno de los grandes encantos de la ciudad", explica destacando la labor del director a la hora de retratar la atmósfera que se vive en el país: "Creo que por muchos momentos sientes ese calor, esa humedad y te dan ganas de salirte de la película y comprarte un billete a La Habana".
La colombiana ya trabajó hace más de una década en un corto con Viscarret y volvió a coincidir con él en la serie Hispania, un encuentro que sirvió para poner en marcha esta colaboración y que ha sido uno de los mayores retos de la actriz porque tenía que usar acento cubano, tocar el saxofón y aprender a conducir un Chevrolet de los años 50. Sin embargo, hubo un momento que le tenía especialmente preocupada de la grabación: cuando Karina le toca a Conde una canción de jazz desnuda y acompañada únicamente por un saxofón. "Cuando fui a ver la película tenía un poco de pavor, pero está muy justificado porque la relación de Karina y Conde es muy carnal", explica mientras recuerda a su personaje como uno de esos que tiene la necesidad de conectar con su mujer salvaje y volver a sentirse deseada y viva. "No por ello no es difícil hacerlo. Siempre es un poco incómodo porque hay mucha gente en el set, pero eso también te ayuda a controlarte porque es una escena muy íntima. Yo me relajé mucho porque sabía que la película la estaban cuidando hasta el último detalle", dice.
De estas escenas destaca, ante todo, la tranquilidad que Perugorría le transmitió a la hora de rodarlas. "Jorge, es uno de los actores que más admiro en Latinoamérica y desde Fresa y chocolate me dejó fascinada. Es un actor muy generoso y comunica una verdad aplastante". Para Acosta, ya desde los ensayos y las primeras lecturas, el actor generaba un ambiente de profesionalidad, pero al mismo tiempo de confianza: "Pocos días antes de iniciar el rodaje, él y su familia me llevaron a escuchar a uno de los mejores saxofonistas cubanos para que me inspirara. Me han acogido y me han cuidado mucho. Ha sido un trabajo mano a mano".
La actriz Juana Acosta.(Félix Vicente.
Ese trato tan directo con la gente le ha servido a la actriz para darse de bruces con una sociedad, de la que destaca su buen momento ya que "está cambiando muchísimo" y aunque ese proceso sea lento hay muchos intereses por parte de la población cubana para que el país acabe por despegar en el plano internacional: "Es curioso como muchos artistas internacionales, como Madonna o The Rolling Stones, están yendo a Cuba en los últimos meses pero, comentándolo con Jorge, echo de menos que los artistas europeos que siempre fueron, no hayan regresado". Así, hace un llamamiento para que la situación cambie y el país puede seguir adelante, aunque reconoce sentir algo de contracción al pensar que es importante que esos cambios se produzcan aun cuando estos generen miedos, los mismos que se vienen dando en si país de origen.
"El proceso de paz en Colombia está siendo muy lento. La posible firma de un histórico acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC es el primer paso de muchos que tenemos que dar", explica sobre un procedimiento del que aún queda votar un plebiscito el próximo 2 de octubre a favor o en contra del proceso de paz. La actriz ha vivido de cerca el conflicto cuando uno de sus hermanos estuvo secuestrado por la guerrilla durante seis meses, una víctima más entre los ocho millones que existen en el país. "Hay gente", concluye, "que está por el no y gente que está por el sí. Yo estoy por el sí, y en campaña porque creo que nos merecemos después de 52 años de guerra que ha azotado a mi país. Por nuestros hijos y por las próximas generaciones creo que es fundamental, creo que nunca se había llegado tan cerca a un acuerdo como el que está consiguiendo ahora el presidente Santos. He aprendido a perdonar y creo que tenemos que apostar por el sí".

23/9/16

Las 50 películas que hay que ver según Susan Sontag

Presentamos las películas favoritas de Susan Sontag

Susan Sontag, escritora, cineasta y crítica de cine./lahorca.cl


La lista, publicada en el libro As Consciousness Is Harnessed to Flesh: Journals and Notebooks, 1964-1980, menciona 50 títulos esenciales para la escritora y directora, quien en realidad habría escrito sobre 228 películas antes de abandonar su cometido, según señala su hijo, David Rieff, quien además actúa de editor en el libro. Este repertorio aún no ha sido publicado en su totalidad.
1. Robert Bresson, “Pickpocket”

2. Kubrick, “2001 Odisea del Espacio”
3. King Vidor, “El Gran Desfile”
4. Luchino Visconti, “Ossessione”
5. Akira Kurosawa, “El infierno del odio”
6. [Hans-Jürgen] Syberberg, “Hitler – ein Film aus Deutschland”
7. Jean Luc Godard, “2 o 3 cosas que sé yo de ella”
8. Roberto Rossellini, “La toma del poder por Luis XIV”
9. Jean Renoir, “La regla del juego”
10. Yasujirō Ozu, “Tokyo Story”
11. Carl Theodor Dreyer, “Gertrud”
12. Serguéi M. Eisenstein, “El acorazado Potemkin”
13. Josef Von Sternberg, “El ángel azul”
14. Fritz Lang, “Dr. Mabuse”
15. Michelangelo Antonioni, “L’Eclisse”
16. Robert Bresson, “Un condenado a muerte se ha escapado”
17. Abel Gance, “Napoléon”
18. Dziga Vértov, “El hombre de la cámara”
19. Louis Feuillade, “Judex”
20. Kenneth Anger, “Inauguration of the Pleasure Dome”
21. Jean-Luc Godard, “Vivir su vida”
22. Marco Bellocchio, “Pugni in Tasca”
23. [Marcel] Carné, “Los niños del paraíso”
24. Akira Kurosawa, “Los siete samurái”
25. [Jacques] Tati, “Playtime”
26. François Truffaut, “El pequeño salvaje”
27. [Jacques] Rivette, “El amor loco”
28. Sergei Eisenstein,”La huelga”
29. Erich Von Stroheim, “Avaricia
30. Jean Marie Straub, “La crónica de Anna Magdalena Bach”
31. Hermanos Taviani “Padre Padrone”
32. Alain Resnais, “Muriel”
33. [Jacques] Becker, “La evasión”
34. Jean Cocteau, “La Bella y la Bestia”
35. Igmar Bergman, “Persona”
36. Rainer Werner Fassbinder, “Las amargas lágrimas de Petra von Kant”
37. D. W Griffith, “Intolerancia”
38. Jean Luc Godard, “El desprecio”
39. [Chris] Marker, “La Jetée”
40. Bruce Conner, “Crossroads”
41. R. W Fassbinder, “Ruleta china”
42. Jean Renoir, “La gran ilusión”
43. Max Ophüls, “Los aretes de Madame de …”
44. [Iosif] Kheifits, “La dama del perrito”
45. Jean Luc Godard, “Los carabineros”
46. Robert Bresson, “Lanzarote del lago”
47. John Ford, “The Searchers”
48. Bernardo Bertolucci, “Antes de la revolución”
49. Pier Paolo Pasolini, “Teorema”
50. [Leontine] Sagan, “Muchachas de uniforme”


23/7/15

Muere el actor José Sazatornil, 'Saza'

Nacido en Barcelona, participó en multitud de obras de teatro y 114 películas, como  La escopeta nacional  o  Amanece que no es poco  El intérprete padecía alzhéimer desde hace un par de años
José Sazatornil,  Saza, durante una entrevista en marzo del 2009./José Manuel Prats./elperiodico.com

El actor José Sazatornil, 'Saza', ha muerto esta madrugada en Madrid, a los 89 años por causas naturales, según han informado fuentes de la familia. Su cuerpo será trasladado al tanatorio madrileño de la M-30. Desde hace dos años el genial secundario, casado con la actriz Carmen Serrano y padre de una hija, padecía alzhéimer.
Nacido en Barcelona el 13 de agosto de 1925, 'Saza' participó en 114 películas y multitud de obras de teatro, y en el 2014 recibió el premio a toda una vida de la Unión de Actores.
En 1988 recibió el premio Goya al mejor actor de reparto por su papel en 'Espérame en el cielo', de Antonio Mercero. También colaboró con Berlanga en 'El verdugo' (1963), 'La escopeta nacional' (1978) o 'Todos a la cárcel' (1993); con José Luis Cuerda en 'Amanece que no es poco' (1989) y participó también en 'La Colmena' (Mario Camus, 1982).
'Saza' era uno de los actores más populares del cine español y su peculiar histrionismo le valió éxitos memorables como su trabajo en 'La Escopeta Nacional', de Luis García Berlanga. Cosechó grandes éxitos en el cine de los años 60 y 70, con repartos inolvidables como en 'Las que tienen que servir', junto a Gracita Morales, y en el teatro en 'Filomena Maturano', con Concha Velasco.

Inicio en el teatro

Empezó su carrera artística actuando en el teatro de aficionados, etapa en la que llegó a interpretar 280 comedias en una sola función semanal, entre 1938 y 1945. En 1940 ingresó en la agrupación artística de aficionados 'La Farándula' y más tarde en el Centro de San José y la Cooperativa 'La Lealtad', donde el actor Mateo Morell le puso en contacto con la compañía de María Vila y Pío Cid.
Debutó en el Teatre Victoria de Barcelona en 1946 y después pasó por las compañías de Paco Martínez Soria y del madrileño Coliseo Benavente; en 1950 intervino en una comedia musical con Maruja Tomás y Carlos Garriga y dos años después estrenó en Barcelona '!Vaya noche¡'.
A raíz de su primera película, 'Fantasía Española' (1953), Sazatornil alternó el cine con el teatro y en 1957 ya constituyó su propia compañía. A lo largo de su espaciada carrera intervino en más de un centenar de películas y decenas de obras teatrales, y siempre teniendo la comedia como género de referencia.

Comedias de los 60

Durante los años 60 consiguió la popularidad y participó en comedias cinematográficas como 'Las que tienen que servir' (1967), 'Los gamberros' (1954), 'Las viudas' (1966), 'Un millón en la basura' (1967), 'Fray torero' (1966) y su mayor éxito popular, 'La escopeta nacional' (1978).
Como otros, Saza trabajó también en los setenta en las películas del destape, con títulos como 'El love feroz' (1975), 'Colorín, colorado' (1976) y 'El periscopio' (1978).
Pero nunca olvidó su respetado teatro. Éxitos suyos fueron 'Auto de la compadecida', de José María Pemán; 'Un loco hace ciento', de Galindo y Arana, y 'Pecados conyugales', de Juan José Alonso Millán.

También en televisión

También fue actor de comedias musicales, como 'Golfus de Roma' y 'El violinista en el tejado', y personaje en producciones de televisión, como 'Los maniáticos' (1974), 'Hagan fuego, por favor' (1979), 'Mano a mano' (1981) y 'El jardín de Venus' (1983).
Con Fernando Fernán Gómez trabajó en 'Cinco tenedores' (1980) compartiendo cartel con Concha Velasco, con quien también protagonizó la exitosa obra de teatro 'Filomena Maturano' (1980-81).
Empresario de revista a partir de 1984, actuó entre otras en 'Cinematógrafo nacional', con Adolfo Marsillach, 'Lentejas con brillantes' y 'Un día de libertad'. Asimismo produjo y trabajó en 'La venganza de don Mendo', de Pedro Muñoz Seca, en versión musical de Enrique Llovet.
Saza también fue autor de comedias. Escribió cinco en colaboración con Armando Matías Llíu, con títulos como 'Qué campanada' y 'Una vez a la semana y sin fallar'.

Cuerda y Berlanga

A finales de los ochenta compaginó teatro y cine. Fue actor teatral en 'Cuatro corazones con freno y marcha atrás', de Jardiel Poncela, y fue actor cinematográfico en 'Amanece que no es poco', de José Luis Cuerda, con otra de sus actuaciones emblemáticas.
En 1993 se puso a las órdenes de Berlanga en 'Todos a la cárcel', actuación por la que logró el premio al Mejor Actor del Círculo de Escritores Cinematográficos. En 2001 realizó una gira con la sátira teatral 'Los Caciques', de Carlos Arniches, y desde entonces sus trabajos se fueron espaciando.
El 11 de febrero del 2013 se subió a un escenario para recoger el Premio de Honor que le concedió el Círculo de Escritores Cinematográficos. Fue en este mes cuando además se conoció que padecía alzhéimer.

20/7/15

Juanma Bajo Ulloa: "España es como ir en pelotas: mola pero da vergüenza"

El cineasta recupera en Rey gitano el espíritu ácido y canalla de Airbag

 
Juanma Bajo Ulloa, realizador español de Rey gitano./elcultural.es

Juanma Bajo Ulloa (Vitoria, 1967) ganó la Concha de Oro a los 24 años con su primera película, Alas de mariposa (1991) y desde entonces ha tenido una de las trayectorias más peculiares del cine español jalonadas por enormes éxitos de público como Airbag (1997) y de crítica como La madre muerta (1993). Han pasado 11 años desde que Frágil (2004), un proyecto muy personal del cineasta, no tuviera el éxito esperado y el cineasta regresa con Rey gitano, en la que recupera el espíritu ácido y canalla de Airbag. En plena crisis, a la pareja de estrambóticos detectives formada por Karra Elejalde y Manuel Manquiña (rescatados de aquella película) se les encomienda la misión de tener una muestra de ADN del rey de España por parte de un gitano convencido de que es hijo suyo. A partir de aquí comienza una road movie en la que los desastrosos agentes deben luchar contra la corrupción, ineficacia y caspa de un país sumido en la desesperación y la pobreza en esta comedia gamberra que sirve como punto de fuga para reírnos de nosotros mismos.

-¿La urgencia por hacer "cine gamberro" como esta película surge de las entrañas? Si estás de acuerdo en que es cine gamberro, claro...
-Las definiciones casi siempre llegan de fuera y, por muy reduccionistas que nos parezcan, hay poco que hacer para evitarlas. La de “cine gamberro” no me molesta pues sugiere algo desenfadado, salvaje y popular. Creo que siempre cuento historias desde las entrañas, pero teniendo en cuenta que la última vez con Airbag fue en el 97... más que de una urgencia Rey Gitano se ha tratado de un deseo meditado y muy firme.

-España es una mierda, se dice. ¿Realmente lo crees?
-Ante los acontecimientos, nuestro antihéroe, Primitivo (Manquiña) se encuentra con “poca presencia de ánimo” y ni siquiera su nacionalismo radical es suficiente para superar su desánimo patriótico. Él admira a los americanos, pero eso no le impide decir en otro momento, “América es una mierda, una mierda pinchada en un palo”. No hablo por boca de mis personajes, pero sí describen estados de ánimo que se exorcizan con el cine. El país me provoca sentimientos encontrados; en cierto modo España es como ir en pelotas, mola pero da vergüenza.

-Se ha retratado poco a la elite en España, surgen ecos de La escopeta nacional. ¿Fue un referente?
-No había pensado en esa película, pero sí tengo en mente un cine anterior hecho en los 50 y 60 que admiro, como Atraco a las tres. Un cine coral, de perdedores, donde los secundarios, los cómicos, aportaban el brillo y la gracia. Era un cine que casi sin pretenderlo, plasmaba un país, una época y a sus protagonistas.

-La película arremete contra todo y contra todos, en la catástrofe que vivimos, ¿no se salva nadie?
-En realidad nos salvamos todos, pues la película no pretende juzgar ni condenar, si no divertir retratando una forma de ser nacional. Es una simple descripción de hechos y personalidades de ficción. Eso sí, sustentadas en una idiosincrasia que seguramente nos resultará familiar... Cuando hay baja autoestima, uno se molesta ante cualquier atisbo de crítica, pero asumir nuestras debilidades y vicios es signo de salud emocional y mental.

-Surgen los eternos problemas de España: la caspa y la chapuza pero lo que nos ha dejado el boom ha sido un decorado más bonito. ¿Nos pasamos de listos?
-El problema es que es que, como bien dices, es un decorado. Y además está sucio, no tienes más que pasear por el país para comprobarlo. El español ve en su propio pueblo una cala preciosa y de inmediato trata de sacar partido al mínimo esfuerzo. Monta cuatro palos mal pegados con cañas y pescaito barato, y se ahorra las papeleras. En dos veranos la cala es un vertedero lleno de guiris beodos. Oportunismo y pan para hoy. Es una filosofía tan válida como otra cualquiera, pero la cuestión es aceptar las consecuencias, y esas nos gustan menos que las cañitas.

-Se toman referentes del cine de acción clásico con James Bond en el punto de mira, ¿hay una voluntad por divertirse con los placeres de ese cine? -La acción es un elemento que convierte a la película de carretera en una aventura, y eso enriquece el ritmo y dimensiona el espectáculo. Y el cine es en gran parte espectáculo. Pero si los americanos disfrutan viendo tipos musculosos salvando el planeta, a nosotros nos resulta más verosímil y placentero ver como unos infelices pierden la dignidad o arruinan una recepción oficial.

-Hablas muy libremente de las drogas, tan presentes y tan ocultas. ¿Es solo una muestra más de la hipocresía que quieres retratar?
-Las drogas nunca son el problema, el problema son las personas. Y yo hablo libremente de las personas, sus logros y miserias. Cada droga representa una debilidad, el alcoholismo surge del temor a las dificultades de la vida, la cocaína del ego desbocado que busca el éxito vano. No hay razón pues para temerlas y por eso bromeo con ellas. Evidentemente una sociedad farisea y paternalista necesita escandalizarse y prohibirlas, pero eso no varía la debilidad del adicto.

-Ha tenido palabras muy duras, dice que el cine español se basa en la dedocracia y el mamoneo. ¿Tiene intención de volver a pasarse tantos años como desde Frágil sin hacer películas?
-Una parte importante de nuestro cine no se apoya en la meritocracia si no en una corrompida manera de concebirlo basada en lazos de simpatía, familia o intereses varios. Los que se benefician de esta situación ven como una agresión cualquier crítica, y los que se ven perjudicados callan por temor. En medio todos sufren los efectos de una industria que puede y no quiere. No tengo planes de rodar más a menudo pero, sobre todo, soy consciente de que, como en todos los ámbitos donde no existe una verdadera democracia, decir lo que se piensa trae consecuencias.

-¿En qué punto confluyen el Juanma Bajo Ulloa lírico y poético con el Bajo Ulloa punki?
-La poesía no tiene por qué ser necesariamente hermosa o delicada. Muchas veces el fondo surge de la forma. En Rey Gitano Josemari (Elejalde), se arrastra angustiado por el infecto suelo de su tienda tratando de esconderse de su violento casero; en paralelo, Primitivo (Manquiña), se arrastra sigiloso por el suelo de Vitoria tratando de hacerse con el descomunal zurullo de un caniche, a cuya dueña poder multar...

18/7/15

¡Qué viva la música!

A propósito de su estreno el 29 de octubre, el equipo de producción de la polémica adaptación al cine de la novela de Andrés Caicedo publica por primera vez una de sus escenas

Paulina Dávila como La Siempreviva/revistaarcadia.com

Son muchas las opiniones que ha suscitado el nuevo largometraje del caleño Carlos Moreno. Por no ir muy lejos, esta revista recogió en su edición 113 las declaraciones que dio Rosario, la hermana de Caicedo, al medio digital Las 2 orillas, en las que se refirió a la cinta como un “collage fragmentado e incoherente cuya base reúne las fórmulas infalibles: sexo de todo tipo, drogas y violencia”. La obra, sin embargo, se ha presentado en varios festivales internacionales, como Sundance, donde se estrenó en enero, y en Guadalajara, donde obtuvo el premio a Mejor fotografía iberoamericana.
La película, filmada en Cali y protagonizada por la artista Paulina Dávila, es el cuarto largometraje de Moreno, después de Perro come perro (2008), Todos tus muertos (2011) y El cartel de los sapos (2013).