4/1/14

Ocho películas malditas que han entrado en la leyenda negra de Hollywood

A lo largo de la historia del cine, muchas películas han sufrido percances tan terribles que han llevado a pensar que estaban malditas. Poltergeist, La semilla del diablo, Rebelde sin causa o El conquistador de Mongolia son algunas de ellas, pero hay más

Películas con consecuencias fatales. ¿Premonición o coincidencia?
Los contratiempos son una constante en los rodajes del cine, donde acabar una película en el tiempo fijado y con el presupuesto previsto no es tan frecuente como debiera. A veces, la serie de catastróficas desdichas es tan larga que se considera al film gafado. Pero todavía hay un puñado de películas que han adquirido, muy a su pesar, la etiqueta de malditas por las terribles calamidades vinculadas a ellas. Curiosamente, algunas están vinculadas al género del terror o el suspense con toques demoniacos. ¿Coincidencia?
Da mal rollo sólo de pensarlo, pero La semilla del diablo, El exorcista y La profecía son películas unidas por el demonio, que aparece o se manifiesta en todas ellas, y también por la desgracia. Varias muertes se produjeron en sus rodajes, o inmediatamente después, por lo que el calificativo malditas les viene como anillo al dedo. Otra trilogía, la de Poltergeist, es considerada el paradigma de toda maldición. En su caso, en vez de Satán aparecían espíritus malignos, pero el balance final fue igual de macabro o más.
Sin embargo, hay un largometraje que supera a los seis anteriores a la hora de haber resultado letal para los miembros del equipo. Es El conquistador de Mongolia, que tiene el triste honor de tener el récord de fallecimientos vinculados a un film. De las 220 personas que participaron en el rodaje en 1956, 91 habían desarrollado algún tipo de cáncer 25 años después, y 46 habían muerto, entre ellas los actores principales y el director. La causa probable fue la contaminación con radiactividad porque se rodó en el desierto de Nevada cerca de donde el ejército de Estados Unidos realizó pruebas nucleares.
Otras películas han dejado un reguero de fallecidos tras ser estrenadas. Los tres actores principales y uno de los secundarios de Rebelde sin causa fallecieron antes de los 45 años y no por causas naturales. A Vidas rebeldes le pasó tres cuartas partes de lo mismo, aunque en su caso las trágicas muertes de algunos de los actores sí fueron por culpa de enfermedades.
Finalmente, fallecimientos en el propio rodaje bajo la luz de los focos también se han visto. El más famoso se produjo en el film El cuervo cuando el protagonista murió tras recibir una bala de verdad en vez de una de fogueo. En su caso, la supuesta maldición le venía de familia, y tampoco pudo huir de ella.
En la fotogalería puedes ver con más detalle las consecuencias de las hipotéticas maldiciones sufridas por estas ocho películas.
 El conquistador de Mongolia/Fotograma.
 Ante la pregunta de cuál es la película más maldita de la historia del cine sólo cabe una respuesta si creemos en el mal de ojo: El conquistador de Mongolia. Lo de menos fue su fracaso de crítica y taquilla. Este filme sobre Gengis Khan fue rodado en el desierto de Nevada, cerca de un lugar donde el ejército de los Estados Unidos había realizado pruebas nucleares. Entonces, en 1956, 220 personas participaron en el rodaje. 25 años después, 91 habían enfermado de algún tipo de cáncer, y de éllas, 46 habían muerto. En la lista de fallecidos estaban los dos actores protagonistas, John Wayne y Susan Hayward (ambos en la foto), además de Agnes Moorehead, Pedro Armendáriz y William Conrad. También murió por culpa de esa enfermedad el director Dick Powell.
Poltergeist./Fotograma.
Para el público, la saga maldita del cine por excelencia es la de Poltergeist. Tres películas se rodaron de la misma, con un saldo de cuatro muertes durante la realización de las mismas y al poco tiempo de finalizar el rodaje. La primera muerte desgraciada fue la de la actriz Dominique Dune, que murió estrangulada por su novio a los 22 años de edad justo antes del rodaje del segundo filme. El siguiente fue el actor Julian Beck, villano fantasmal del segundo largometraje, que murió de cáncer antes de que se realizara la tercera entrega de la saga. Un año antes de Poltergeist III también murió el actor indio Will Sampson, que había dado vida a un brujo en la segunda película de la trilogía. En su caso, la muerte se produjo por una complicación tras un trasplante de corazón y pulmón. Pero la tragedia más famosa relacionada con esta saga llegó con la muerte de la actriz de 12 años Heather O'Rourke, protagonista de la saga. Sufrió una obstrucción intestinal que derivó en un fallo cardíaco y un schock séptico.
La profecía./Fotograma
La leyenda negra también persigue a la película La profecía, que pudo ser mucho más sangrienta de lo que se vio en la gran pantalla. ¿Culpa del demonio? El actor principal Gregory Peck y el guionista David Seltzer viajaban en avión cuando un rayo impactó en la aeronave, por fortuna sin crear daños graves. Hasta aquí todo normal, pero es que lo hacían en vuelos diferentes. Todavía durante el rodaje del filme, Peck anuló otro viaje en avión, y éste se estrelló. En el accidente fallecieron todos los pasajeros. Otro que vivió un susto fue el director, Richard Donner, que se alojó en un hotel en Londres que sufrió un atentado del IRA. Además, los rottweiler utilizados en el filme atacaron a su adiestrador y un león que salía en la escena del zoo mató a un guardián del mismo. La tragedia todavía golpearía a alguien más. Un año después, el director de efectos especiales John Richardson sufrió un accidente de tráfico en el que murió su acompañante. Lo macabro del suceso fue que lo hizo decapitada, igual que moría uno de los personajes de La profecía, y que la muerte se produjo, según cuentan, junto a una señal que ponía Omen, 66,6 km. El título inglés de la película es The Omen y el 666 es el número del Anticristo.
El Exorcista./Fotograma.
Otro filme maldito relacionado con el diablo, en este caso con posesiones y exorcismos, fue el de El exorcista. El supuesto mal de ojo afectó, al principio, al rodaje, lo que llevó al director, William Friedkin, a pedir a un sacerdote que hiciera un exorcismo de verdad para alejar al diablo después de que ardieran varios decorados y se produjeran todo tipo de contratiempos inexplicables. Sin embargo, la muerte también haría acto de aparición. Durante el rodaje fallecieron el actor Jack MacGowran y la actriz Vasiliki Maliaros. Según las fuentes que se consulten, entre dos y siete personas más relacionadas con la película o con miembros del equipo de rodaje perdieron la vida durante la realización del largometraje, aunque algunas parecen fruto de la leyenda negra que la propia película cultivó para triunfar en taquilla.
La semilla del diablo./Fotograma.
La maldición sufrida por el filme La semilla del diablo está relacionada con el lugar en el que se rodó: el edificio Dakota. Al director Roman Polanski se lo recomendaron por la historia negra que tenía detrás, y el cineasta accedió para mejorar el toque satánico de la cinta. Al año siguiente del estreno, el compositor de la música, Krzysztof Komeda, falleció por un coágulo cerebral, de forma similar a uno de los personajes de La semilla del diablo. Ese mismo año, 1969, la pareja del director, la actriz Sharon Tate, que participó como extra en la película, fue asesinada por Charles Manson y su secta cuando estaba en su casa con unos invitados. Embarazada de ocho meses, recibió 16 puñaladas y su cadáver fue colgado. ¿El edificio Dakota fue el culpable? Lo cierto es que años más tarde, en 1980, John Lennon también fue asesinado saliendo del mismo. Coincidencia o no, la muerte se relaciona mucho con los que estuvieron alguna vez en él.
Vidas rebeldes./Fotograma.
El largometraje Vidas rebeldes (1961) contó con cuatro estrellas protagonistas: Clark Gable, Marilyn Monroe, Montgomery Clift y Elli Wallach. Los tres primeros fallecieron en un periodo de cinco años desde que se acabó el rodaje. El primero fue el más veterano de todos. Gable: en la foto, murió 12 días después de acabar el filme víctima de un ataque al corazón. Un año más tarde le llegó el turno a la actriz. La muerte de Marilyn: en la foto, por una sobredosis de barbitúricos sigue dando de qué hablar casi medio siglo después. ¿Suicidio, asesinato? Por último, Montgomery Clift perdió la vida en 1966 después de una larga espiral de autodestrucción abusando de las drogas y el alcohol con accidente de coche incluido tras el que le tuvieron que reconstruir el rostro.
Rebelde sin causa./Fotograma.
 El célebre actor James Dean (en la imagen) murió a los 24 años al estrellarse con su coche en 1955, meses después de rodar Rebelde sin causa. Su Porsche Spyder 550 alcanzó la categoría de maldito, y también ese filme porque la suya fue la primera de una serie de muertes extrañas ocurridas a miembros del reparto antes de cumplir los 45 años. La siguiente fue la de Nick Adams en 1966. Actor secundario en Rebelde sin causa, perdió la vida por una sobredosis. Sal Mineo, otro de los intérpretes principales, fue acuchillado en la calle 10 años más tarde en un asalto. No había cumplido aún 38 primaveras. Y, finalmente, la actriz Natalie Wood murió en circunstancias sospechosas y aún no aclaradas (¿asesinato, suicidio o accidente?) en 1981, tras caer al agua desde el yate en el que pasaba unos días con su marido, Robert Wagner, y con Christopher Walken, ambos actores conocidos. Tenía 43 años.
El Cuervo./Fotograma
La muerte del actor Brandon Lee ha sido una de las más famosas en la historia del cine. A falta de ocho días para terminar el rodaje de El cuervo, recibió un disparo letal de una pistola Magnum 44. La bala debía ser de fogeo, pero por extrañas circunstancias aún no aclaradas resultó ser auténtica. Tenía 28 años y con su muerte consolidó una maldición familiar porque su padre, el legendario Bruce Lee, también falleció en otro rodaje. Fue en el de Juego de la Muerte. El luchador sentía unos terribles dolores de cabeza y se acostó un rato tras tomarse un analgésico. Cayó en coma y no se recuperó. Curiosamente, en esa película, su personaje simulaba una muerte en un rodaje para escapar de unos mafiosos. ¿Premonitorio?
fuente:lainformacion.com

3/1/14

Solo habrá una película de '50 sombras de Grey'

A pesar de que el éxito literario era una trilogía de novelas, en la gran pantalla, la adaptación se hará con una sola cinta que desarrollará los tres libros de E.L. James.De esta forma se busca "conseguir más" del personaje de Christian Grey, "explorar su psicología" y "comprender mejor sus movimientos en la vida real"

Solo habrá una película de 50 sombras de Grey./lainformacion.com
 
La esperada trilogía erótica de E.L. James llegará al cine en una única película, en la que se resumirá el contenido de los tres libros: 50 sombras de Grey, 50 sombras más oscuras y 50 sombras liberadas. El largometraje comenzará con la fase final de la historia, para desarrollar posteriormente toda la trama.
Así lo ha asegurado la productora mediante un comunicado de prensa remitido a Europa Press, en el que también se afirma que el largometraje se centrará "en la psicología de Christian Grey y las escenas de sexo extremo".
Hace unos días se anunciaba que el rodaje se trasladará a Tenerife el próximo mes de febrero para grabar la luna de miel de Christian (Jamie Dornan) y Anastasia (Dakota Johnson), ahora se sabe porqué se rodará tan pronto una escena de la tercera entrega de la saga.
Mientras tanto, los actores continúan preparándose para retratar lo mejor posible a los personajes ideados por la escritora, razón por la que la dirección del filme ha decidido que Jamie Dornan se reúna en los próximos días con Alessandro Proto, el empresario que inspiró la saga y que además hará un cameo en el filme.
De esta forma se busca "conseguir más" del personaje de Christian Grey, "explorar su psicología" y "comprender mejor sus movimientos en la vida real", recalca el mencionado comunicado.
Los productores siguen a la búsqueda de una actriz española que participe en la película como una de las mujeres pasadas del protagonista, "una joven actriz y modelo de 22 años, con poca experiencia en el cine y mucha sensualidad".

2/1/14

La adaptación de '50 sombras de Grey' se rodará en playas de Tenerife

La adaptación cinematográfica de 50 Sombras de Grey rodará a mediados del mes de febrero en las playas de Tenerife escenas de la luna de miel de los personajes Chris y Ana, según informó la productora del filme en un comunicado 

Portadas de la saga de E.L.James/elmundo.es

Además, Madrid acogerá un cameo de Alessandro Proto, el empresario que inspiró el personaje de Christian Grey. En dicha escena, ambos mantendrán una reunión de negocios después de la luna de miel.
Por su parte, se ha confirmado que Rita Ora hará el personaje de la hermana de Christian Grey, mientras que continúan las pruebas para escoger a la actriz que participará en la película como una de las mujeres de la vida pasada del protagonista.

24/12/13

Lluvia de Paz y Prosperidad

¡Feliz Navidad 2013 Próspero Año 2014 !

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Como una lluvia incesante de paz y prosperidad sean para todos, confiando que sus propósitos sean una realidad fascinante porque la esperanza es como la vida misma...

Son mis deseos

Marcelo Del Castillo

21/12/13

Rossana Podestà, reina del péplum

Protagonizó superproducciones de Hollywood y películas de serie B en Italia y será recordada por imponerse a Ava Gardner y Elizabeth Taylor en el casting de Elena de Troya

Rossana Podestà, actriz italiana, en 1956. / Cordon./elpais.com


Rossana Podestà, la pin up italiana que protagonizó tantas películas péplum en los años cincuenta y sesenta, murió en Roma a los 79 años. Su vida cambió el día de 1955 en el que el director Robert Wise la prefirió —ella, que ignoraba por completo el inglés, con apenas 18 años, sonrisa de niña y cuerpo de mujer— a estrellas de Hollywood como Ava Gardner, Lana Turner y Liz Taylor, para el papel de la protagonista en Elena de Troya. Aquella cinta, sus batallas, duelos, bacanales, besos y lágrimas se rodaron en los estudios de Cinecittà y coronaron a Podestà reina del género de las aventuras mitológicas.
Su fresca sensualidad se hizo indispensable en las superproducciones norteamericanas filmadas en Italia, tras la II Guerra Mundial, los sandaloni, como se llamaban en la capital, cuando de boca en boca rebotaba la noticia de un rodaje y enjambres de buscavidas acudían a las puertas de Cinecittà con un par de sandalias en la mano y el hambre en la barriga. Entre la ruidosa humanidad de los figurantes, los dioses del Olimpo y los héroes sin manchas, ella era la diva, en la pantalla y fuera de ella.
Carla Dora Podestà, alias Rossana, nació en junio de 1934 en Trípoli, cuando Libia formaba parte de los dominios del Reino de Italia. Con el conflicto mundial el país perdió sus colonias y muchos italianos de África tuvieron que desplazarse a la península. Los Podestà aterrizaron en Roma. Mona, lozana, graciosa e insolente, inocente y maliciosa a la vez, como una Lolita, no fue difícil para esta muchacha que aún frecuentaba el instituto destacar en los castings que animaban entonces la ciudad.
El primero en notarla fue el director Léonide Moguy, nombre casi olvidado de la cinematografía, que a mediados del siglo pasado firmó dos películas míticas sobre los adolescentes (con títulos en italiano, a pesar de ser ruso, y trabajar entre Francia y EE UU): Domani è troppo tardi (1949) y Domani è un altro giorno (1951). Rossana se incorpora en el segundo. “Siendo actriz”, declaró luego a la revista Época, “me ganaba dos duros, pero mi verdadera vida era otra”. Es el primer papel de una carrera que llegó a los 60 hasta mediados de los años ochenta.
En 1953 su sensualidad carnal centra, y a la vez altera, La Red, del mexicano Emilio Fernández. El año siguiente, hechiza al público —y no solo a los apasionados de intrigas mitológicas— en la piel de Nausicaa, en el Ulises de Mario Camerini, protagonizado por Kirk Douglas. A la vez, cabalga la ola del llamado “neorrealismo rosa”. Es la época de Guardie e ladri, de Steno (Stefano Vanzina) y Mario Monicelli (1951); Gli angeli del quartiere, de Carlo Borghesio (1952); Le ragazze di San Frediano, di Valerio Zurlini (1954). Apenas veinteañera, Rossana es una chica de portada. No tarda mucho en decidir que su porvenir estaba escrito en el cine.
La vida de la diva Rossana Podestà acabó pareciéndose a las aventuras de fuego y pasión que interpretaba, que fueran ambientadas en el mito o en la realidad más apremiante. Su aventura personal no fue menos poética, ni menos literaria. En 1954 se casó con Marco Vicario, con el que rodó en España Playa prohibida. Vicario la dirigió en varias películas, que contribuyeron a esculpir la fama de su guapa esposa más que marcar hitos en la historia del séptimo arte: Le ore nude (1964),Siete hombres de oro (1965), El gran golpe de los siete hombres de oro(1967), Il prete sposato (1970), Homo eroticus (1972), Paolo il caldo(1973).
A principios de los ochenta, llegó otro romance: ya divorciada, en una entrevista Podestà contesta a bote pronto a una pregunta bien manida: ¿Quién te llevarías a una isla desierta? “Me iría con Walter Bonatti”, declaró la actriz pensando que tener a un conocido escalador y explorador como compañero sería lo más apropiado para una aventura exótica. Bonatti le escribió una carta que más o menos se podría resumir en la siguiente frase: “¿Cuándo salimos?”. Ella contestó con su número de teléfono. Él la llamó y dijo que estaría libre en unos meses. “Ah, ¿esto es lo mucho que te intereso?”, se negó ella. El Rey de los Alpes volvió a llamar. La cita se fijó para el día después. Era el 2 de junio de 1981, Roma estaba celebrando la fiesta de la República. Desde aquella primera comida, ya no se separaron hasta la muerte de Bonatti, en 2011. Ahora ella le alcanza, en un epílogo perfecto para un poema épico, donde solo la muerte puede con tanto amor.

Charlotte Gainsbourg pasa del porno

Su negativa a masturbar a un actor X calienta el estreno de Nymphomaniac. Esta será su tercera colaboración con el realizador danés Lars von Trier. La actriz y cantante permanece inmune al escándalo, a pesar de haberlo vivido desde cría

Charlotte Gainsbourg en 'Nymphomaniac'. /Christian Geisnaes./elpais.com

A veces basta una chispa para quemar todo el bosque. En el caso de Charlotte Gainsbourg han sido unas declaraciones extraídas del Vanity Fair francés en referencia a su tercera colaboración con Lars von Trier, para la película Nymphomaniac, que se estrena este miércoles: “Nadie me había pedido que fuera tan lejos. Resultó excitante e intenso, con tanto sufrimiento… A veces me sentí realmente mal. Nunca había vivido nada tan fuerte”. Y añadía: “Lars lleva demasiado lejos sus obsesiones sexuales. Se pasa de explícito, tanto en su discurso como en las imágenes”. Reconocía haberse negado a masturbar a un actor porno y a compartir el plano mientras él se masturbaba. Y en la presentación en Copenhague, hace unos días, confesaba: “Las escenas de sexo no fueron tan duras como las de masoquismo. Esas resultaban vergonzosas y, sí, un tanto humillantes”.
Pero no hay que llamarse a engaño: Charlotte Gainsbourg lleva 30 años acostumbrada al escándalo. Desde el día en que entonó a dúo junto a su padre, el ínclito Serge, Lemon incest, la canción que transformaba una pieza de Chopin en un libidinoso canto de amor paterno-filial. Tenía 13 años. Y ya parecía inmune. “No fue un shock. Entendía que se trataba de una provocación”, comentaba en una entrevista reciente en la BBC.
Quizá por eso suena a sobredimensionado el eco de su protesta ante Von Trier. Sencillamente, estamos ante una artista –actriz, cantante, musa de Nicolas Ghesquière– que puede permitirse hacer lo que quiera. Por algo es hija del chanteur por excelencia y de Jane Birkin, y ejerce de manera innata de emblema del bobo (bohemian bourgeois). Carine Roitfeld, exdirectora de Vogue Paris, ha definido su magnetismo mejor que nadie: “Es el equivalente francés a Sofia Coppola: alguien que viene de una familia famosa y con un estilo cool que todas las chicas de París quieren tener. Hay algo en su forma de andar, con su chaqueta de cuero y el pelo en la cara, que es mitad de su madre, mitad de su padre, pero que le pertenece exclusivamente a ella”.
El estreno de Nymphomaniac viene precedido también por la pérdida de su medio hermana, la fotógrafa Kate Barry, que cayó de su apartamento en París a la calle. Esta semana, el clan se unía de luto en la iglesia de Saint-Roch rodeado por otras celebridades como Catherine Deneuve o Carla Bruni. La propia Charlotte ya vio la muerte de cerca en 2007. Mes y medio después de sufrir un accidente de esquí acuático, tuvo que ser intervenida de urgencia. “Mi cabeza estaba llena de sangre”, contaba sin pudor en una entrevista tras otra durante la promoción de IRM, el disco que le produjo Beck donde incluyó los sonidos de sus resonancias magnéticas.

Lars von Trier lleva demasiado lejos sus obsesiones sexuales", ha declarado la actriz
Convirtió su entrega a la locura (la pérdida de un hijo, la automutilación genital...) de Anticristo en parte de su recuperación. “Llevaba un año preocupándome de mi salud cuando me la ofrecieron. Quería olvidarme de mí y esa película era tan violenta que me arrastró a otro mundo”, contaba a este periódico en 2010. El encuentro con Lars von Trier le valió el premio a la mejor actriz en Cannes.
La película que ahora protagoniza se vende como “el viaje erótico de una mujer desde que nace hasta que cumple 50 años”. La ninfómana del título es, claro, Gainsbourg. La sola premisa ha llevado a los agoreros a señalar que estamos ante otro exabrupto misógino del danés. Su actual musa se adelantó a defenderle en The Hollywood Reporter: “Retratar a mujeres que sufren o se castigan no le convierte en un misógino. Mi papel podría haberlo escrito una mujer. De hecho, siento que estoy interpretando al propio Lars”.
La coproductora de todos los filmes de Von Trier, Marianne Slot, lo confirma al teléfono: “Es evidente que habla ante todo de sí mismo [risas]. Hay muchas historias rondando sobre Lars que magnifican su faceta oscura, obsesiva y cruel. En primer lugar, es un tipo fantástico con el que trabajar, siempre propone nuevos retos. La prueba no está en que Charlotte haya repetido tres veces, sino en que la mayoría de los que rodamos con él lo hemos hecho durante muchos años. No engaña a nadie sobre lo que quiere, y solo hay una manera de sacarlo adelante: con él, nunca contra él”.
Que se lo digan a Björk, la primera en despacharse con él tras Bailar en la oscuridad. “Necesita a las mujeres. Las envidia y las odia por ello. Así que tiene que destruirlas”, escribió la islandesa en su blog. Para Slot, es exagerado. “Por supuesto que te va a llevar muy lejos. ¿Demasiado? Eso ya debe valorarlo cada uno. Pero una cosa es irrebatible: lo que han hecho con él las grandes actrices que han estado a sus órdenes no se lo habíamos visto hacer en otras películas antes”. Dice que “hay muchas Charlottes: la divertida, la frágil, la fuerte… Pero la discreta prevalece sobre las demás”. La mejor fórmula, quizá, para sobrevivir con éxito al peso del apellido.

18/12/13

Siete películas porno mejores que la última de Lars von Trier

Sus actores avisan: el sexo explícito de Nynphomaniac no excita al respetable Rescatamos siete joyas de cine erótico que sí lo ha excitado al respetable

Escema muy lúbrica de Nymphomaniac de Lars von Trier./elpais.com

"Hubo dos cosas que me negué a hacer en Nymphomaniac:masturbar a un actor porno y aparecer en el mismo plano con él mientras se masturbaba". Son palabras de Charlotte Gainsbourg, protagonista de la última criatura de Lars Von Trier. El realizador de la provocación estrena el 25 de diciembre –oportunísima fecha– su filme sobre la vida de una ninfómana, donde el personaje encarnado por la hija de Jane Birkin narra qué significa eso de vivir con una adicción al sexo en el historial de trastornos personales.
La película contiene escenas explícitas, de sexo anal y oral a tres bandas, un montaje de penes y cuestiones masoquistas. La debutante Stacy Martin contó con una doble para las escenas más embarazosas. "Se llamaba Cindy. Creo que es una estrella del porno en Alemania", dice. Así, cuando todo estaba adquiriendo tintes verdaderamente ígneos, es el coprotagonista de la historia, Stellan Skarsgard, quien lanza el jarro de agua fría: "La pornografía solo tiene un propósito, que es excitarte para que te masturbes. Pero si ves Nymphomaniac,es una peli porno mala. Después de verla un rato, apenas reaccionas a las escenas de sexo explícito. Se vuelven tan naturales como un bol de cereales". Acabáramos.
Cabe imaginar que lo de excitar no sea la intención de Lars von Trier, que lo que este señor intenta es hacer otra cosa más profunda. O puede que sí, y que todo sea un fiasco ("imbecilidad con ínfulas de transgresión", escribió Carlos Boyero, sobre Anticristo, una de las últimas afiliaciones Gainsbourg-Von Trier). Pero por si acaso, proponemos recordar siete joyas alternativa del erotismo. Porque existe la pornografía de arte y ensayo. Y no es lo que hace Lars Von Trier, sino que también excita. Desempolvemos, pues, la videoteca.
1. El diablo y la señorita Jones (Gerard Damiano, 1973).

Si Miguel Mihura se hubiera dedicado al porno, probablemente habría firmado esta fascinante pieza. La señorita Jones, virgen a los 40, decide suicidarse por lo aburrido de su existencia. Una vez en el cielo, y a pesar de su conducta mojigata en la Tierra, es expulsada al infierno por haberse quitado la vida.
Se trata de la gran obra maestra de Gerard Damiano, más conocido por Garganta profunda, que obtuvo elogios múltiples de la intelectualidad neoyorquina. Que la masa no nos ciegue: El diablo y la señorita Jones mola bastante más.

2. Cafe Flesh (Rinse Dream, 1982)
Se han inventado muchos cuentos posapocalípticos, pero ninguno imaginó que un ataque nuclear dividiría a la población entre alérgicos al sexo y provocadores profesionales del onanismo. Lo haceCafe Flesh, un híbrido entre pornografía y ciencia ficción, que tiene segunda y tercera parte.
"Es uno de los títulos más interesantes de los 80, una década que, sin embargo, no fue muy buena para el género, porque la explosión de la industria XXX y la llegada del vídeo provocaron una disminución de las producciones más artísticas en pro de las comerciales", cuenta el periodista y experto Luis Landeira.
3. La orina y el relámpago (hermanos Lapiedra, 2004).
"La película porno ha muerto en España", sentencia Paco Gisbert, periodista especialista en el género. Pero en la primera década del año 2000 daba sus últimos coletazos, como muestra esta delicia del surrealismo encumbrada por Agustí Villaronga, que llegó a compararla con la filmografía de Stanley Kubrick.
El argumento es así de crudo: dos prostitutas bulímicas, lesbianas y adictas a la cocaína, inician un truculento viaje hacia la destrucción propia.

4. Hot Rats (Narcís Bosch, 2003).
El porno español no se entiende sin la perversa mente de Narcís Bosch, que rodó esta película en solo una semana en un hospital de Terrassa, con el célebre Nacho Vidal en el reparto. A juicio de Paco Gisbert, Hot Rats contiene una de las mejores escenas de sexo jamás rodada en la pornografía nacional: Bibian Norai y Malena Conde se enfrentan en un ring de boxeo. No es difícil imaginar el modo en que se desarrolla el enfrentamiento...
Fue la película extranjera vencedora en los AVN (Oscars del porno) de 2005.

5. Night trips (Andrew Blake, 1989)
Night trips es una de las perlas del movimiento porno-chic, nacido a finales de los 80, con una marcada preocupación estética. "Es una obra estilizada y bonita, Con modelos, escenarios de lujo, música sugerente y sexo casi coregrafiado", asegura Paco Gisbert.

Belleza y pornografía se abrazan en un mismo concepto. Lo explica Gisbert: "El cine porno puede tener los mismos referentes y criterios de calidad que el cine convencional. La pena es que sea poco conocido".


6. Tras la puerta verde (Artie Mitchell, 1972)
Tras la puerta verde es al cine porno lo que El Padrino al cine convencional: magna e indiscutible obra maestra. Con elementos de thriller (los malos secuestran a una jovencita a la que luego sodomizan), la película está encuadrada en la llamada Edad de Oro del Porno (la producción del género en Norteamérica en la década de los 70). Otras películas de la misma corriente son Barbara broadcast, Debbie does Dallas o The opening of Misty Beethoven.